En Santiago de Cuba monumentos nacionales relatan momentos trascendentales de la vida de Fidel Castro

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fidel Vive cubaPortal1Llegó Fidel Castro a Santiago de Cuba con solo 6 años de edad. Era 1933 y el barrio El Tivolí recibe al pequeño intranquilo en  la vivienda #6 de la calle Rabí.  Fue en esta morada, hoy Monumento Nacional, donde comenzó el vínculo del máximo líder con la ciudad. Desde aquí, la urbe que era capaz de deslumbrar por sus paisajes, le mostraba las montañas como preludio de lo que se convertiría en la futura base del Ejercito Rebelde.

Los colegios La Salle y Dolores, -hoy sedes de la Oficina del Conservador de la ciudad  y el preuniversitario Rafael Maria de Mendive, respectivamente- fueron testigos de la formación académica de Fidel, de su habilidad en los deportes, pero también de su inteligencia.

Y es que más de una decena de monumentos nacionales relatan momentos trascendentales de la vida del Comandante en Jefe en Santiago. La Granjita Siboney, por ejemplo, cuenta su emotivo encuentro con los jóvenes de la Generación del Centenario. Desde allí partió rumbo a la gesta del asalto al Cuartel Moncada, el 26 de julio de 1953, para demostrar que estaban vivas las ideas del Apóstol.

Ese hecho fue solo la semilla de lo que ocurriría después. El joven revolucionario pasó a la historia de Santiago y el país, de una manera sorprendente por su valentía y liderazgo.

El antiguo centro penitenciario El Vivac, la cárcel de Boniato, el Palacio de Justicia y el Hospital Civil Saturnino Lora también conducen la trayectoria del abogado. En este último sitio estuvo la salita de las enfermeras, donde el Doctor Fidel Castro con su toga dio a conocer el alegato conocido como “La Historia me Absolverá”.

Desde entonces el pueblo cubano supo los motivos morales y políticos por los cuales se produjo el ataque a las fortalezas militares de la dictadura en Santiago y Bayamo, un hecho que sin lugar a dudas, marcó un antes y un después en el destino de la nación.

Cada vez es más fuerte la relación de Fidel con la tierra indómita. En el Ayuntamiento habló a los santiagueros el primero de enero de 1959 y declaró el triunfo de la Revolución. En ese mismo escenario, pero de  1984 entregó a la ciudad el título honorífico de Héroe de la República de Cuba y la orden Antonio Maceo; mientras que en la Plaza de la Revolución trascendieron sus discursos y reconocimientos a personalidades.

Por siempre Fidel estará en Santiago. El cementerio patrimonial Santa Ifigenia hoy custodia las cenizas del Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, y este pueblo consecuente con su legado y con la historia que junto a él construyó, lo honra diariamente por lo que simboliza para esta tierra. 

Fuente: TV Santiago

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